
La arena de tracción es una arena limpia y gruesa, seleccionada específicamente para mejorar el agarre y la resistencia al deslizamiento en superficies heladas, nevadas o mojadas. Su textura angular ayuda a crear fricción bajo los neumáticos y el tránsito peatonal, lo que la convierte en un material confiable de seguridad invernal para uso residencial, comercial y municipal. A diferencia de los derretidores químicos, la arena de tracción no derrite el hielo, sino que aumenta la estabilidad de la superficie sin dañar el pavimento.
Aplicaciones comunes para la arena de tracción


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